Brisas en proa como huracanes invadiendo la embarcación, vaivenes sobre suelos inestables y un horizonte que no insinúa quietudes... ¿mirar un punto fijo? Ya no es remedio de nada, esta vez no hay puntos fijos que alivien el mareo… Olas estallando desde el cielo y la susceptibilidad dio paso a historias que salieron a la luz, a la luz de la inmensa oscuridad… tiempos difíciles donde encontrar un mínimo equilibrio es perderlo ya que la tormenta se adueño de los oídos del mundo, mundo donde estoy sumergido, mundo que esta sumergido en un mar de miedos, miedos que se llevan la costa de todos mis deseos, deseos que no van a volver con el viento…
sábado, 25 de octubre de 2008
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